Septimio Severo. Reinado y acuñaciones
El reinado de Septimio Severo (193-211 d.C.) constituye uno de los periodos más dinámicos del Imperio Romano.
A lo largo de casi dos décadas, este emperador de origen norteafricano gobernó un vasto territorio en plena actividad militar, administrativa y constructiva. Su gobierno coincidió con una época convulsa, iniciada tras el asesinato del emperador Cómodo y marcada por luchas por el poder entre diversos aspirantes al trono. En este contexto, la numismática se convierte en una fuente fundamental para comprender los acontecimientos políticos y militares del periodo, pues las monedas no solo cumplían una función económica, sino también propagandística e informativa dentro del Imperio.
La ascensión de Septimio Severo se produce en el llamado “año de los cinco emperadores” (193 d.C.), tras una rápida sucesión de gobernantes. Después del asesinato de Pertinax y del breve y polémico reinado de Didio Juliano —quien obtuvo el trono tras una subasta organizada por la Guardia Pretoriana— varios generales se proclamaron emperadores. Entre ellos destacaban Clodio Albino en Britania, Pescenio Níger en Siria y el propio Septimio Severo, gobernador de Panonia Superior.
Apoyado por las legiones del Danubio, Severo marchó sobre Roma, depuso a Didio Juliano y fue proclamado emperador por el Senado en junio del año 193.

PERTINAX
Proclamado por el Senado tras la muerte de Cómodo, con el apoyo de la Guardia Pretoriana, gobernó del 1 de enero al 28 de marzo de 193. Fue asesinado por los propios pretorianos tras intentar imponer disciplina.

DIDIO JULIANO
Reinado del 28 de marzo al 2 de junio de 193. Proclamado emperador por la Guardia Pretoriana tras una subasta del Imperio, sólo fue reconocido por el Senado bajo presión.

PESCENIO NIGER
Proclamado emperador por las legiones de Siria en abril de 193 en Antioquía, con el apoyo de las provincias orientales. No fue reconocido por el Senado. Fue derrotado por Septimio Severo en 194.

CLODIO ALBINO
Proclamado por las legiones de Britania en 193 y reconocido como César por Septimio Severo, se proclamó Augusto en 195 sin apoyo del Senado. Derrotado por Severo en 197.
Una vez en el poder, el nuevo emperador buscó consolidar su autoridad. Para asegurar la fidelidad del ejército otorgó generosos donativos a los soldados y reorganizó la Guardia Pretoriana, sustituyendo a los antiguos pretorianos por legionarios procedentes de sus propias tropas. Este apoyo militar se refleja claramente en las primeras acuñaciones de su reinado, muchas de las cuales celebran la lealtad de las legiones que lo ayudaron a alcanzar el trono. Varias series monetales mencionan directamente a las unidades militares, exaltando su fidelidad y su papel en la victoria política de Septimio Severo.
Las monedas emitidas durante estos primeros meses tienen un marcado carácter propagandístico. En ellas aparecen alegorías como Fides, Victoria o Virtus, símbolos que transmiten la legitimidad del nuevo emperador, su valor militar y el apoyo del ejército.
De igual modo, algunas emisiones recuerdan hechos concretos del reinado, como donativos al pueblo de Roma o la deificación de Pertinax, cuyo recuerdo Severo quiso honrar para reforzar su propia legitimidad política.

Subastada Tauler&Fau 2018
Paralelamente, el emperador tuvo que enfrentarse a sus rivales. El conflicto más inmediato fue la guerra contra Pescenio Níger, quien dominaba las provincias orientales del Imperio. Tras varios enfrentamientos militares, las tropas severinas lograron imponerse.

Subastada Tauler&Fau 2018
Posteriormente el emperador norteafricano conseguiría un brillante triunfo sobre el secular enemigo parto, cuya capital llegara a tomar y saquear. Estas campañas tienen su reflejo en las acuñaciones monetarias: un inmejorable vehículo para celebrar las victorias imperiales y difundir por todo el Imperio la superioridad militar del emperador.
Otro elemento destacable de la propaganda numismática severina es la presencia de su familia. Las monedas emitidas a nombre de Julia Domna, esposa del emperador, y de sus hijos Caracalla y Geta, presentan a la dinastía como garante de estabilidad y continuidad. Mediante estas representaciones se transmitía la idea de un poder sólido y legitimado tanto por el ejército como por la tradición romana.

Septimio y sus hijos

Septimio y Julia

Julia y sus hijos

Hijos de Septimio

Julia Domna, mujer de Septimio
En definitiva, el estudio de las acuñaciones de Septimio Severo permite comprender mejor su reinado. Las monedas actúan como documentos históricos que reflejan acontecimientos políticos, victorias militares y estrategias de propaganda imperial. A través de ellas es posible reconstruir no solo la evolución del poder de Severo, sino también la forma en que el Imperio comunicaba y justificaba su autoridad ante la población.
La numismática se revela así como una valiosa ciencia auxiliar de la historia, capaz de iluminar aspectos que a menudo quedan fuera de las fuentes literarias tradicionales.
Este texto representa un breve resumen del libro dedicado a las monedas de Septimio Severo escrito por Alfonso Luís Romero Martín.

SEPTIMIO SEVERO. Reinado y Acuñaciones