AUGUSTO: Historia a través de sus denarios.

En el año 44 antes de Cristo, asesinaron al hombre más poderoso de Roma. Su heredero tenía 18 años y se hizo un nombre.
Con ese nombre se hizo un ejército. Y con ese ejército enterró a todos sus rivales.
Cuarenta años después gobernaba el mundo conocido.
¿Cómo lo hizo?
Denario a denario.
EL HEREDERO DE JULIO CÉSAR (44–43 a.C.)
Julio César había sido asesinado en el año 44 antes de Cristo. Marco Antonio era cónsul y su principal colaborador mientras que Octavio, con apenas 18 años, se encontraba en Apolonia.Cuando se descubre el testamento, Octavio aparece como principal heredero y adopta el nombre de Cayo Julio César. No tarda en reclamar su herencia y comienza la rivalidad con Marco Antonio.
En el 43 antes de Cristo, el Senado declara enemigo público a Antonio y envía un ejército formado por los dos cónsules y Octavio. Antonio es derrotado y queda parcialmente debilitado, aunque ambos cónsules mueren poco después.
El Senado esperaba que Octavio entregara su ejército, pero se niega. Marcha sobre Roma y obliga al Senado a nombrarlo cónsul.
Entonces aparece el primer denario de Octavio.

Su busto, casi infantil, aparece barbado como muestra de duelo por Julio César y símbolo de sus intenciones de venganza. En el reverso, una estatua ecuestre de Octavio que el Senado se vio obligado a erigir en su honor. Las siglas S C significan SENATUS CONSULTO, es decir, que el denario fue emitido por orden del Senado.
Octavio tenía muy claro que sus mensajes debían presentarse siempre desde la legalidad más absoluta o, al menos, aparentarlo.
Su siguiente denario lanza otro mensaje muy potente, asociando su retrato barbado al de Julio César y proclamando la futura venganza contra sus asesinos.

EL TRIUNVIRO Y LA VENGANZA DE CÉSAR (43–36 a.C.)
A finales del 43 antes de Cristo. se crea el Segundo Triunvirato entre Octavio, Marco Antonio y Lépido.Publio Clodio emite este denario con Octavio acompañado de la leyenda:
III VIR R P C CAESAR
Es decir: “César, triunviro para la reorganización de la República”.

Detrás aparece el dios Marte, en un claro mensaje de guerra y venganza antes del enfrentamiento definitivo contra Bruto y Casio en Filipos.
También se emiten denarios que asocian a Octavio con Lépido y a Marco Antonio, intentando transmitir una imagen de unidad entre los triunviros.


En el año 42 antes de Cristo., después de Filipos, el Senado reconoce oficialmente a Julio César como Divus Julius, con lo que Octavio pasa a convertirse en el Divi Filius, el hijo del divino Julio.
El magistrado Tiberio Sempronio emite este denario con Octavio acompañado de la leyenda DIVI IVLI F, “hijo del divino Julio”.
El reverso simboliza el asentamiento de soldados veteranos en nuevas colonias agrícolas tras las guerras civiles.

En el 38 antes de Cristo., el propio Agripa, siendo cónsul y antes de enfrentarse a Sexto Pompeyo, emite este denario con los bustos de Julio César y César Octavio junto a las leyendas DIVOS IVLIVS y DIVI F:
Octavio, hijo del divino César.

A partir de ese momento, las referencias al DIVI F ya no dejan de aparecer en las acuñaciones de Octavio.



Este denario cumplía un doble objetivo: financiar las legiones y presentar la lucha contra Sexto Pompeyo, que caería en el 36 antes de Cristo, como la culminación de la venganza por César.

OCTAVIO SE QUEDA SOLO (36–31 a.C.)
Tras la derrota de Sexto Pompeyo, Marco Emilio Lépido pierde todo poder y el triunvirato queda reducido a Octavio y Marco Antonio.La relación entre ambos se deteriora rápidamente mientras Marco Antonio se acerca cada vez más a Cleopatra y Oriente.

En el 32 antes de Cristo., Octavio declara la guerra a Cleopatra y, un año después, Marco Vipsanio Agripa vence en la batalla de Actium.
Lucio Pinario Escarpo abandona a Marco Antonio y entrega sus cuatro legiones a Octavio. Emitió para él el que suele considerarse el último denario republicano, con una mano tendida en el anverso y la Victoria reconociendo al hijo del Divino César en el reverso.

El camino hacia el poder absoluto quedaba libre para Octavio y Egipto pasó a control romano. Poco después, aquello sería conmemorado con el famoso denario:
AEGVPTO CAPTA
“Egipto conquistado”.

Con aquella victoria terminó la República romana. Roma quedaba ya bajo el poder de un único hombre.
LA FORJA DE AUGUSTO (31 a 27 a.C.)
Octavio siguió construyendo cuidadosamente su imagen a través de los denarios.
Con esta moneda transmitía legitimidad divina: Venus en el anverso y Octavio en pose militar en el reverso.

Aquí aparece ya su busto acompañado por Venus de espaldas, portando una lanza y la estrella de César sobre el escudo.

Comienza también a difundirse el mensaje de paz y prosperidad, con la Pax sosteniendo una cornucopia y una rama de olivo.

O incluso la propia Paz representada directamente en el anverso.

La Victoria se convierte igualmente en uno de los grandes símbolos del nuevo poder.
Aquí aparece sobre un globo terráqueo sosteniendo una corona.

En esta otra pieza despliega sus alas ocupando todo el anverso.

Y aquí se alza sobre una proa con palma y corona mientras Octavio conduce una cuadriga.

Los triunfos militares también ocupan un lugar central, como en este reverso con un arco triunfal coronado por una cuadriga en la que aparece Octavio.

Y el poder político empieza a representarse de forma cada vez más directa, como en este reverso donde Octavio aparece togado sobre una silla curul.

Todo debía transmitir la idea de que Octavio era el hombre destinado a devolver la paz, el orden y la estabilidad al mundo romano.
V. EL TÍTULO DE AUGUSTO (27–23 a.C.)
En el año 27 antes de Cristo., Octaviano devolvió formalmente el poder al Senado y, al mismo tiempo, recibió el gobierno de las provincias más estratégicas y con mayor presencia militar, el imperium proconsular y el título de Augusto.

A partir de entonces, en la mayoría de denarios comenzaría a aparecer AVGUSTVS en la leyenda de anverso o reverso.

Las monedas comenzaron a difundir los símbolos del nuevo régimen:
Las dos ramas de laurel que, según las fuentes antiguas, fueron colocadas a ambos lados de la puerta de su casa cuando recibió el título de Augusto.

La estrella de ocho puntas, símbolo de la divinización de Julio César.

El escudo de la virtud, CLIPEUS VIRTUTIS, concedido igualmente al ser nombrado Augusto.

La corona cívica acompañada de la leyenda “Por haber salvado a los ciudadanos”.

La Victoria guiando el dominio universal de Roma gracias a las virtudes de Augusto reconocidas por el Senado.

HISPANIA Y LAS GUERRAS CÁNTABRAS (26–19 a.C.)
En el transcurso de las guerras cántabras, Augusto fundó Emerita Augusta, la actual Mérida, para asentar a legionarios veteranos.

Publio Carisio emitió hasta cinco tipos de denarios destinados al pago de las tropas y a reafirmar el dominio romano en Hispania.




Durante la campaña de Hispania, probablemente en el 26 antes de Cristo., Augusto enfermó y se instaló temporalmente en Tarraco…, una de las varias ocasiones en las que mostró problemas de salud.
Aquí puede leerse “El Senado y el Pueblo Romano hicieron votos a Júpiter por la salud de César Augusto.”

Augusto también fundó CAESAR AUGUSTA, la actual Zaragoza, poblada igualmente por veteranos del ejército romano.

La refundada Colonia Patricia, actual Córdoba, también se convirtió en una importante ceca de acuñación monetaria. Hispania era una región especialmente rica en plata.
PARTIA: EL HONOR RECUPERADO (20–17 a.C.)
En el año 20 antes de Cristo., Augusto consiguió que el rey parto Fraates IV devolviera los estandartes perdidos por Craso, así como los de Marco Antonio y de otras campañas.

Aquello supuso una enorme celebración en Roma, y varios monetarios emitieron denarios con la leyenda CAESAR AVGVSTVS SIGNIS RECEPTIS, mostrando a un guerrero parto arrodillado en el reverso y distintas divinidades en el anverso:
Honor

Hércules

Sol

Feronia

Liber

Y Virtus, en un denario extremadamente raro de encontrar.
También aparecen emisiones relacionadas con el templo de MARTE VENGADOR, cuya construcción Octavio ya había prometido antes de Filipos para vengar a César.

Otras muestran a Marte sosteniendo los estandartes recuperados en Partia, posteriormente depositados en el templo de Marte Ultor.

En este reverso, el Senado y el Pueblo Romano dedican un altar a Fortuna Redux por el regreso de César Augusto a Roma.

Aquí aparecen representados los símbolos de un triunfo concedido por el Senado; la cuadriga aparece vacía porque Augusto, por prudencia política, prefirió rechazar el desfile triunfal público.

Esta pieza, al igual que la anterior, representa un triunfo con cuadriga vacía bajo la leyenda SPQR.

LA PAZ AUGUSTA (17–13 a.C.)
Después de décadas de guerras, Augusto empezó a transmitir un nuevo mensaje:
la paz, el orden y la prosperidad de la Pax Augusta.
Este reverso representa la reconstrucción de la Vía Flaminia, una de las grandes obras públicas impulsadas por Augusto. Caminos, puentes e infraestructuras se convierten ahora en símbolos de paz y buen gobierno.

Aquí aparece la celebración de los Ludi Saeculares del 17 antes de Cristo., un gran evento religioso organizado por Augusto para simbolizar la purificación de Roma y el inicio de una nueva “Edad de Oro” de paz y prosperidad.

Y recordemos también esta pieza, que resume perfectamente la nueva propaganda augusta.
En el anverso aparece su busto acompañado de la leyenda CAESAR AVGVSTVS.
En el reverso, cada elemento recuerda su nombramiento como Augusto:
la corona cívica, concedida a quien salvaba la vida de un ciudadano romano; en el centro, el escudo de la virtud, el Clipeus Virtutis, otorgado por el Senado en reconocimiento de sus virtudes.
Todo ello rodeado por la leyenda: OB CIVIS SERVATOS, “Por haber salvado a los ciudadanos”.

En esta pieza acuñada por un tal Vinicus, no sé a qué me suena, conmemora los logros monumentales de Augusto. Su estatua ecuestre frente a las murallas de Roma en el anverso mientras que el reverso celebra la reparación de las calzadas romanas.

LA CONSOLIDACIÓN DEL IMPERIO (16–13 a.C.)
Augusto reorganizó la Galia, impulsó campañas en Hispania y Germania y reforzó el control romano sobre las regiones fronterizas.
Este denario, ya acuñado en la ceca de Lyon, muestra a Augusto recibiendo la sumisión de pueblos bárbaros tras las campañas dirigidas por Druso y Tiberio.

El toro embistiendo transmite la fuerza militar y el vigor de las legiones de Augusto, capaces de garantizar la protección y estabilidad de las fronteras imperiales.

Este denario recuerda la victoria de Actium bajo la protección de Apolo y transmite la legitimación divina del poder de Augusto en una nueva era de paz, orden y prosperidad.

En esta pieza el mensaje es muy claro.
En el anverso dice: Al emperador César, porque gracias a él la República se encuentra en una situación más próspera y tranquila.
El reverso se interpreta como referencia a Augusto como garante del bien común y del consenso político

En el reverso de esta rarísima pieza, Augusto y Agripa aparecen representados al mismo nivel junto a dos altares gemelos, lo que subraya el papel de Agripa como principal apoyo militar de Augusto en la consolidación del nuevo régimen.

EL AUGUSTO RELIGIOSO Y MORAL (13–10 a.C.)
Con el Imperio ya estabilizado, Augusto quiso presentarse como restaurador de las antiguas tradiciones romanas.
En este denario aparece su busto junto a un lituo en el anverso y togado como Pontífice Máximo en el reverso. Representa su pietas, su conexión directa con los dioses y su legitimidad como líder espiritual indiscutible de Roma.

Aquí se asocia a cuatro elementos litúrgicos:

El símpulum: un cazo que se utilizaba para derramar líquido sagrado sobre un altar o víctima.
El lituo: un bastón curvo utilizado por los augures.
El trípode: un soporte de tres patas donde se quemaba incienso o se realizaban ofrendas.
La pátera: un plato poco profundo usado en las ceremonias y banquetes rituales en honor a los dioses.
Cada pieza representa a un colegio sacerdotal: Pontífices, Augures, Quindecenviros (que interpretaban los Libros Sibilinos) y Septenviros (que organizaban los banquetes sagrados en honor a los dioses).
En el año 9 antes de Cristo., Augusto inauguró el Ara Pacis, el Altar de la Paz. Un monumento que resumía en piedra todo el mensaje que las monedas llevaban años difundiendo: Roma había encontrado la paz, el orden y la prosperidad bajo su gobierno.
LA SUCESIÓN DINÁSTICA (13 a.C. a 2 d.C.)
Una vez consolidado el poder, Augusto empieza a pensar en sus herederos.
Roma seguía siendo oficialmente una República, pero en la práctica todo el sistema dependía ya de un solo hombre.
Esta acuñación recuerda a su hija Julia representada como Diana.

Aquí se representa a Agripa, reflejando la enorme importancia política y militar de quien fue el principal colaborador de Augusto y uno de los pilares fundamentales del nuevo régimen.

Este reverso presenta a Julia acompañada de Cayo y Lucio César, reforzando la idea de continuidad familiar y legitimidad dinástica.

Agripa fallece en el 12 antes de Cristo. y con él desaparece uno de los grandes apoyos del Imperio. Algunos expertos proponen que el reverso de este denario debe leerse como Comiti Caesaris Augusti — “al compañero de César Augusto” —, interpretando este cippus como un monumento honorífico o funerario dedicado a la memoria de Agripa.

En el año 9 antes de Cristo., con apenas diez u once años, Cayo César aparece ya en esta moneda como hijo de Augusto y futuro comandante, representado a caballo junto a espada, escudo y estandartes militares.

Y aquí tenemos uno de los denarios más abundantes del reinado de Augusto: Cayo y Lucio, sus nietos y herederos, proclamados hijos de Augusto.
Lo que esta moneda no dice es que se acuñó el mismo año en que Augusto desterró a su propia hija Julia, la madre de estos dos jóvenes. El mismo año en que recibió el título de Padre de la Patria.

Ese mismo año, Tiberio, su principal general, abandonó Roma y se retiró voluntariamente a la isla de Rodas. Augusto se quedaba sin su hombre más capaz en el peor momento.
LA CRISIS SUCESORIA (2–14 d.C.)
Pero el plan de Augusto se derrumbó. Lucio falleció por una extraña enfermedad a los 17 años. Cayo murió a los 23, por una grave herida de guerra.
Aparece entonces este denario con un reverso en el que los expertos dudan entre Pax y Livia o Livia representada Pax. En estas circunstancias, me decanto por Livia.
Es el mismo diseño que Tiberio utilizará en la gran mayoría de sus emisiones, y el que la tradición reconocerá siglos después como el denario bíblico.

Los últimos años no fueron fáciles. En el año 9, tres legiones romanas fueron aniquiladas en el bosque de Teutoburgo. Se dice que durante semanas gritaba: “Varo, devuélveme mis legiones.”
Esta otra pieza ya cita en la leyenda del reverso a Tiberio César, hijo de Augusto, presentado en una cuadriga y con la potestad tribunicia

Y este denario lo resume todo. Augusto en el anverso. Tiberio en el reverso. Por primera vez, los dos rostros en la misma moneda, un mensaje directo y sin dudas.

DIVUS AVGUSTUS: LA APOTEOSIS (14 dc)
Augusto murió en el año 14 d.C., después de más de cuarenta años dominando Roma.
El Senado lo divinizó oficialmente y Tiberio gobernaría como hijo del divino Augusto.
Todo había empezado décadas antes con esta leyenda: Hijo del divino César. Aquella fue su carta de presentación, su título de legitimidad, el argumento con el que un joven de 19 años se abrió paso en Roma.
Y ahora era él quien se convertía en el divino.
DIVI FILIVS.

LA PLATA Y LAS CECAS
La plata de Augusto procedía de tres fuentes principales: el botín de Egipto, las minas del sur de Hispania, y el reciclaje de moneda anterior, especialmente los denarios de Marco Antonio.Antes de las cecas imperiales, entre el 44 y el 32 antes de Cristo., Octavio ya había acuñado en torno a 20 tipos distintos para financiar sus guerras. A partir del 32 antes de Cristo, las cecas se organizan y los mensajes se controlan. En las cecas itinerantes de Italia se acuñaron unos 24 denarios entre el 32 y el 27 antes de Cristo, era el período en que Octavio todavía no era Augusto.

En Cirene, norte de África, 2 tipos entre el 31 y el 29 antes de Cristo., acuñados por Escarpo, el general que abandonó a Marco Antonio y entregó sus legiones a Octavio.
En Emerita Augusta, la actual Mérida, entre el 25 y el 23 antes de Cristo. se acuñaron 5 tipos iconográficos con sus variantes, todos bajo la responsabilidad de Publio Carisio, legado propretor de Augusto en Hispania.
En Asia Menor, con cecas en el Peloponeso, Samos y Pérgamo, 6 tipos entre el 21 y el 18 antes de Cristo. Todos celebran las victorias orientales: Armenia y los estandartes recuperados de Partia.
En Caesaraugusta, la actual Zaragoza, 11 tipos iconográficos entre el 20 y el 18 antes de Cristo. Los temas dominantes son la Victoria y el escudo con la inscripción CL V.
En Colonia Patricia, la actual Córdoba, 22 iconografías distintas entre el 20 y el 15 a.C. La ceca más variada del reinado. Marte es el tema dominante, con múltiples variantes del dios y su templo.
En Roma, 44 tipos iconográficos distintos entre el 19 a.C. y el 4 d.C., con múltiples monetarios identificados. La ceca más diversa del reinado: estandartes partos, Armenia, sucesión dinástica, Agripa, figuras mitológicas.
En Lugdunum, la actual Lyon, 15 iconografías distintas entre el 15 a.C. y el 14 d.C. Sin monetario identificado. Los temas van del toro y Apolo hasta Cayo y Lucio, y al final Tiberio.
Existen además 7 iconografías de ceca incierta, dominadas por el Capricornio, símbolo astrológico de Augusto que aparece también en Córdoba y Lyon.
En total, más de 120 iconografías distintas a lo largo de su reinado. Una máquina de propaganda sin precedentes en la historia de Roma.