“Divo Gordiano,

victori Persarum, victori Gothorum, victori Sarmatarum,

depulsori Romanarum seditionum, victori Germanorum,

sed non victori Philipporum.”  [1]

 

Biografía de Gordiano Tercero Pío (225 d.C.-244 d.C.).

 

Si seguimos a Herodiano, Gordiano III nació en el año 225 de nuestra Era, pues “hacia los trece años fue aclamado emperador y se hizo cargo del imperio romano”.[2] No sabemos el lugar de su nacimiento. Según apunta Herodiano[3], y corroboran algunas inscripciones[4], sus padres fueron Mecia Faustina, hija de Gordiano I y hermana de Gordiano II, y Junio Balbo, y era por tanto nieto de Gordiano el Africano padre. La Historia Augusta confirma esta filiación, si bien se hace eco de la noticia de que, según Dexipo, era hijo de Gordiano II.[5] Fue designado emperador en el año 238 d.C. y murió, como veremos, en el año 244 d.C., reinando bajo el nombre de Gordiano III o Gordiano Pío y tomando desde su designación imperial el nombre de su abuelo Marcus Antonius Gordianus (realmente ignoramos su verdadero nombre). 

Tras la trágica desaparición de los dos Gordianos, el ejército obligó al Senado a designar dos emperadores de entre los vigititiviros. La reunión se celebró en el templo de Júpiter Capitolino y a puerta cerrada, “como si tomaran a Júpiter por testigo, consejero y observador de sus actos”.[6] Resultaron electos M. Clodio Pupieno Máximo y Calvino Balbino. Pupieno había sido nombrado patricio por Septimio Severo y a los 74 años se le nombraba emperador, había ostentado los cargos de cónsul sufecto y gobernador de Germania, prefecto de Roma y cónsul iterum en 234 d.C. No era especialmente apreciado en Roma, debido a su severidad.  Balbino, de 60 años de edad, pertenecía a la familia patricia de los Celios Balbinos, que era de origen hispánico, y había desempeñado cargos de cónsul y procónsul de Asia. Mientras la reunión tenía lugar, el pueblo de Roma se había concentrado a las puertas del templo y no precisamente de manera pacífica,[7] mostrando vehementemente su oposición al nombramiento de Pupieno. El pueblo deseaba que fuera elegido emperador un miembro de la familia de Gordiano, por lo que los emperadores, a la vista de la crítica situación, ya que ni siquiera habían podido salir del templo protegidos por una escolta de jóvenes de orden ecuestre y antiguos soldados armados ante la lluvia de piedras y palos que les cayó, tramaron engañar al pueblo. Mandaron a buscar a un niño de corta edad, hijo de una hija de Gordiano I, que se llamaba como su abuelo, el cual fue recibido con entusiasmo por el pueblo. Así, se nombró César al joven Gordiano, que tenía para entonces 13 años, puesto que por su corta edad no podía ponerse al frente del estado y, con ello, cesó la cólera del pueblo.

La insatisfacción de los pretorianos con la designación por el Senado de Balbino y Pupieno, desembocó en el mismo año 238 d.C. en el asesinato de los dos augustos. Como solución bien vista por todos, pueblo, Senado y pretorianos, el joven Gordiano fue proclamado Augusto por el Senado. Al año siguiente recibiría su primer consulado.

Dos periodos se pueden distinguir en el reinado de Gordiano III en opinión de José María Blázquez[8]. El primero comprendería desde el año 238 al 241 d.C. El segundo, que abarcaría desde el año 241 al 244 d.C., comenzaría con su segundo consulado y concluiría con su muerte.

 

Primer período.

En el terreno militar, la Legio III Augusta es condenada a la damnatio memoriae por participar en la muerte de los Gordianos I y II.; se disuelve la legión y su nombre es borrado de la lista de legiones. Se envían a África para su defensa la Legión XXII Primigenia, desde Mogontiacum, la I Minervina, desde Germania Inferior, y determinadas tropas auxiliares. En el año 240 d.C. las legiones tendrían que intervenir contra un tal Sabiniano, que había usurpado el poder imperial en África, siendo derrotado y hecho prisionero por el gobernador de Mauritania.

En el año 238 d.C. los godos habían asaltado Histria y los carpos saqueado los campos de Mesia. El emperador intentó comprarlos con donativos, si bien contra los segundos envió a Xenófilo, que había defendido Aquileya contra Maximino y le nombró gobernador de Mesia Inferior. Viminacium en la Alta Mesia fue convertida en colonia.

La barbarización del ejército se acentúa ante la insuficiencia de las levas entre el campesinado romano.

Hasta el año 241 d.C. se promulgaron unas 200 leyes y se dieron los primeros pasos para una reforma monetaria. Parece ser que en ese año, Gordiano III aumentó el número de áureos en circulación, para contrarrestar la influencia en los mercados de las monedas de oro sasánidas[9], sostener la moneda de plata, frenar la devaluación y la inflación. La política monetaria se vería afectada por la amonedación local, necesaria para el sostenimiento del ejército, principalmente en Mesia y Tracia.

 

Segundo período.

Dos acontecimientos marcan el inicio del segundo período de su reinado: su segundo consulado y su matrimonio con Furia Sabinia Tranquilina, cuyo padre, Timesiteo, fue nombrado prefecto del pretorio. 

Timesiteo había sido un hombre totalmente fiel al abuelo de Gordiano, y era uno de los más capacitados en todos los aspectos (administrativos, militares y económicos). Había sido prefecto de las cohortes auxiliares en Hispania; encargado de asuntos económicos en Bélgica, Arabia, Roma, Siria y Palestina, y procurador en varias provincias.

Pero el 241 d.C. es también el año de la subida al trono de Persia de Sapor I, quien deseoso de conquistas, se apoderó de Nisibis y Carras en Mesopotamia, se adentró en Siria y conquistó Antioquia. Gordiano abrió las puertas del templo de Jano y marchó contra los persas con un gran ejército y gran cantidad de oro para pagar a sus soldados y proveerse de tropas auxiliares. Con la ayuda de su suegro, dirigió su ejército primero hacia los Balcanes, acabando con las acometidas de carpos y godos. Desde allí marchó hacia Antioquia, que fue liberada de los persas en 242 d.C. Entre los años 242  y 243 d.C. su ejército comandado por Timesiteo rechazó al ejército persa. Seguidamente conquistó Carras, repuso en el trono de Osroenia a Abgar IX, tomó Nisibis y marchó hacia Ctesifonte.

Pero en el año 243 d.C., bien de muerte natural, bien por “las malas artes[10] de Filipo el Arabe, quien luego sería el emperador, fallecía Timesiteo sucediéndole en el cargo de prefecto del Pretorio el citado Filipo.  La muerte de Timesiteo coincidió con el cambio de la situación favorable a Roma en la campaña contra los persas. Las fuentes difieren sobre el desarrollo de los acontecimientos que desembocan en la muerte de Gordiano y el ascenso al trono de Filipo. Según la no muy fiable Historia Augusta, en nuevo prefecto del Pretorio, no contentándose con su fortuna, se conjuró enseguida por medio de los soldados contra Gordiano, promoviendo con malvadas asechanzas el descontento de la soldadesca. Así,  hizo que las naves annonariae se desviasen, condujo a los soldados a lugares donde no podrían ser abastecidos, y difundió rumores sobre la inexperiencia de Gordiano para dirigir la campaña. Corrompió a los más notables y consiguió así que se le asociara al trono. Gordiano buscó en el nuevo prefecto del Pretorio, Mecio Gordiano, que era su pariente, apoyo para anular el nombramiento de Filipo. La Historia Augusta narra que Gordiano se quejó a un tribunal compuesto por soldados y generales, pero nada consiguió. Después, al ver que se le tenía en menor rango, pidió por lo menos que se le otorgara el mismo poder, sin conseguirlo igualmente. Luego, que se le nombrare César, lo que no obtuvo tampoco y, por último, que se le considerase general y se le permitiese seguir viviendo. A esto, accedió Filipo, pero pasado el tiempo reconsideró su decisión y, pensando que el pueblo y el Senado de Roma, e incluso el ejército, pdían cambiar de postura y devolver el imperio a Gordiano, ya que era hijo y nieto de emperadores, decidió que fuera asesinado en el año 244 d. C., tras 5 años y 7 meses de reinado. Así Filipo, “de manera sacrílega y por medios ilegales, consiguió el poder imperial”.[11]  A Roma, hizo llegar la noticia de que Gordiano había muerto por enfermedad y el difunto fue colocado entre los dioses.

Existe una inscripción trilingüe (en persa medio, parto y griego) de Naqsh-e Rustam, denominada Res Gestae divi Saporis, que es una crónica de Sapor sobre su victoria. Si bien deben tomarse precauciones a la hora de evaluar estas fuentes, en la investigación actual su contenido se considera generalmente fiable. De esta crónica de los sasánidas resulta un relato totalmente distinto. Gordiano, que después de la batalla cerca de Resaina (que los documentos sasánidas silencian) había marchado hacia Ctesifonte, sería completamente derrotado en una gran batalla y encontraría la muerte en el año 244, cerca de Mesiche (a unos 40 kilómetros al oeste del actual Bagdad). Tras esto, Filipo el Árabe sería nombrado emperador por los soldados y, para ganarse el reconocimiento del Senado, pactaría una paz con Sapor a quien visitó y pagó un tributo de 500.000 denarios. Las fuentes bizantinas, si bien muy posteriores, tampoco nos hablan del asesinato de Gordiano, por lo que es posible que muriera como consecuencia de las  heridas sufridas en la batalla.  


 


[1] SHA. Gordiani Tres. 34.3. Supuesta inscripción de la tumba de Gordiano III: “Al divino Gordiano, vencedor de los persas, vencedor de los godos, vencedor de los sármatas, que alejó de roma las sediciones, vencedor de los germanos pero no de los Filipos.”

[2] Herodiano. Historia del Imperio Romano después de Marco Aurelio. Libro VIII, 8.8. Ed. Gredos. Madrid, 1985. Pág. 335. No obstante, SHA 22.2 nos cuenta que según algunos historiadores, tenía 11 años al acceder al trono, y 16 según Junio Cordo.

[3] VII, 10.7

[4] Dessau, Inscr. Lat. Sel 498-500

[5] SHA, Gordiani Tres, 19

[6] Cfr. Herodiano, VII, 10.3.

[7] Herodiano dice que “iban armados con piedras y garrotes”. Vid. VII.10.5-6. 

[8] Blázquez, José María y otros. Historia de Roma. Tomo II. Cátedra, Madrid 1999, pag. 272 y ss.

[9] Blázquez. Op. Cit. Pag. 273.

[10] SHA. Gordiani Tres. 28.1

[11] SHA. Cit. 29 en adelante.